Fisioterapeuta y osteópata pediátrica
Desde el comienzo de la carrera tenía claro que quería dedicarme al mundo pediátrico, pero en la carrera sólo eran problemas neurológicos y, gracias a un profesor de la facultad, descubrí mi gran apasionada Osteopatía.
Tras terminar los estudios universitarios comencé los 6 años de formación de osteopatía para llegar, en el último año, al campo pediátrico. Hay que tener claro que, para saber tratar a un bebé y niño con terapia manual, tienes que saber mucha anatomía y biomecánica para poder realizar un buen razonamiento clínico y no basarse en protocolos.
Al volver a Logroño trataba patología de adulto, a la par que seguía la formación en el área pediátrica, pero al ser madre en el 2017, es cuando fui realmente consciente del gran abandono que había en la población pediátrica sin patología, el niño sano. Desde los comienzos de la lactancia, lo que me llevó a especializarme en este campo (asesoría de lactancia, fisioterapia en lactancia materna, anquiloglosia y estudiar para IBCLC) hasta un gran número de problemas que pueden surgir a lo largo de su desarrollo (tortícolis, plagiocefalias, cólicos, reflujo, neurodesarrollo, problemas oculomotores y de atención…) y. que desde el campo de la medicina no se abarcan, así que decidí luchar por una fisioterapia pediátrica de calidad en mi ciudad.
Poco a poco fui conociendo a profesionales de otras áreas de la salud en Logroño que quería ayudar a la población infantil desde la prevención y estudios actualizados y hemos conseguido un gran equipo interdisciplinar de gran valor humano y profesional para cuidar la salud de los más pequeños de la casa.
También, al ser madre, fue cuando conocí al equipo de Physia y creímos en la necesidad de crear una clínica dedicada a cuidado de salud materno-infantil en Logroño y tras muchos años, lo hemos conseguido: un equipo multidisciplinar de calidad humana y profesional para acompañaros en este magnífico camino.