La prostatectomía radical por laparoscopia es muy útil en la recuperación del cáncer de próstata pero últimamente nos encontramos muchos hombres con una disminución de su calidad de vida al presentar varios tipos de incontinencia urinaria, principalmente ante esfuerzos. Esto les lleva a tomar medidas de protección como compresas o pañales de incontinencia.
La pérdida de control de la vejiga o incontinencia urinaria es un efecto secundario de prostatectomías radicales (extirpación completa de la glándula prostática). Debido a que la próstata se encuentra debajo de la vejiga y rodea la uretra, el tracto urinario se puede dañar durante la prostatectomía radical. Representa una forma de incontinencia urinaria por estrés, en donde el aumento de la presión abdominal derivada por tos, estornudo o simple esfuerzo abdominal provoca el escape de orina por la uretra. En condiciones normales, este aumento en la presión abdominal es controlado sin dificultad alguna con la contracción del esfínter urinario externo que es el musculo que rodea la parte proximal de la uretra masculina, obteniendo así control urinario. En estos casos el mecanismo de este esfínter es insuficiente para mantener cerrada a la uretra, permitiendo así la fuga urinaria.
Gracias a la fisioterapia los tiempos de recuperación se acortan. El tratamiento debe adaptarse a cada paciente teniendo como objetivo del tratamiento reeducar el sistema abdomino-perineal y el sistema urinario para adaptarse a las actividades de la vida diaria y fortalecer la musculatura del suelo pélvico transmitiendo nociones básicas de la anatomía de los músculos del suelo de la pelvis.
Existen tratamientos de fisioterapia pre-quirúrgicos y posteriores a la cirugía.
Tu fisioterapeuta también te ayudara en otras posibles complicaciones, como síntomas viscerales, estreñimiento, acumulación de gases, y tratamiento para el dolor crónico por cicatrices y puntos gatillo musculares.